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Historias de éxito Historias de éxito

Los participantes del Intel Computer Clubhouse cuentan sus historias
El Intel Computer Clubhouse, un lugar físico y una filosofía de aprendizaje, está diseñado para motivar e inspirar a los jóvenes, creando ideas y oportunidades en tecnología. He aquí un vistazo a algunas de sus vidas.


LatoyaLatoya hizo un viaje de una hora en tren para llegar al Clubhouse luego de sus clases. Le gustaba ir los lunes cuando, como ella dice, "no se permiten muchachos". El Clubhouse aparta los lunes como "Día para las chicas", un tiempo especial para que las muchachas trabajen con la tecnología de maneras que les son relevantes, con el apoyo de mentoras y personal femenino.

Latoya conoció el Clubhouse mediante Beyond Black Boxes (Más allá de las cajas negras), un programa especial de ciencias desarrollado por el Computer Clubhouse* en colaboración con las niñas scout. "Tengo una idea muy clara de lo que quiero hacer. Quiero ser una ingeniera en informática. Al principio no me gustaban las ciencias, pero ahora me encanta, y también los computadores." Latoya se convirtió en una mentora adolescente en el Computer Clubhouse, inspirando a muchachas más jóvenes para que exploren sus intereses e ideas.
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SeanSean fue por primera vez a un Clubhouse cuando tenía 17 años y era estudiante de secundaria en Boston, Massachusetts. Sean se convirtió en el residente del Clubhouse "experto" en 3DStudio Max*, un avanzado sistema utilizado por arquitectos y animadores profesionales. Dijo que su mayor logro en el Clubhouse fue diseñar el logotipo del Clubhouse en tercera dimensión. "Mucha gente hace películas aquí y el logotipo se puede utilizar en ellas. Estoy feliz de que las cosas salieran de esta manera"

"Fue un amigo el que me dijo que debería venir al Clubhouse. Cuando me contó sobre éste, pensé que era una casita en un árbol. El no me acompañó, yo vine sólo. Estaba un poco asustado" Si no hubiera venido al Clubhouse, estaría muy aburrido. Estaría todo el día en mi casa viendo televisión"

 


FranciscoFrancisco (o "Cisco", como le llaman sus amigos) se mudó varias veces entre República Dominicana, Nueva Jersey y Boston antes de establecerse de manera definitiva en Boston y descubrir el Clubhouse. Cisco prosperó en el Clubhouse y es ahora un mentor. "Mi consejo para quienes llegan por primera vez es ‘regresen’. La mayoría de los jóvenes lo hace. Se impresionan con las cosas y la gente que están aquí para ayudarles".

Cisco asistió a la universidad y laboró medio tiempo en el Laboratorio de Medios del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT). Lea más (PDF 64KB)

 


Chatiana es una estudiante en el sur central de Los Angeles. La crían su padre y su abuela, ya que su madre murió de SIDA. "A veces asusta vivir en la ciudad, no siempre es un ambiente positivo. Esa es una de las razones por las cuales el Clubhouse es esencial para ayudarnos a lograr nuestras metas para el futuro", dice Chatiana. De acuerdo con la coordinadora del Clubhouse, Natashka Jones, la primera vez que Chatiana vino al Clubhouse, estaba "muy reservada y asustada como para expresar lo que pensaba o sentía. Trabajó en un programa una y otra vez. Finalmente, un día me dijo ‘¿en que otro software puedo trabajar?’ Ella quería construir una casa en la computadora como lo había visto en televisión". Ambas instalaron el software y Chatiana "se sentó por horas trabajando en su proyecto". En palabras de Chatiana, "el Clubhouse no sólo es un lugar donde juegas en el computador; aquí se ofrece una experiencia educativa a los jóvenes de nuestra comunidad"

 


Siana, una madre adolescente, se convirtió en una excelente líder en tan sólo siete meses de ser miembro del Clubhouse. Recientemente escribió una petición para una subvención que se le dio al Clubhouse para crear un mural que represente un mensaje positivo para su comunidad. "Ella presentó su propuesta y se ganó el corazón de 20 adultos que escucharon su pasión por el Clubhouse y lo que ha hecho por ella y por su bebé", dice Luversa Sullivan, coordinadora del Clubhouse en Tacoma, Washington. Siana está finalizando la secundaria y aspira ser una empresaria. Actualmente lidera un proyecto juvenil llamado RISE, por el cual se le paga y ya inició su propio servicio de conserjería para ayudar a mantenerse a sí misma y a su hijo.

 


Richard dejó la escuela cuando tenía 11 años de edad, sin recursos e inseguro sobre su futuro, pero determinado a componer música. Ahora tiene la ambición de manejar su propia compañía disquera o ser parte de la industria del entretenimiento. Además de grabar y mezclar su propia música, Richard también está desarrollando su propia página Web y descubrió que tiene un verdadero talento para las artes gráficas, la animación, la música y para el diseño Web. El da crédito de su nuevo enfoque y compromiso a su participación activa en el Computer Clubhouse de Dublín.

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